Identidad
Doctrinal
Identidad Doctrinal
Si hay un asunto en que los hermanos que dieron origen al movimiento del Espíritu Santo, Ilamado “las Asambleas” o de los ” hermanos abiertos o libres” hicieron énfasis, fue en una genuina base escritural para las doctrinas que sustentaron y las prácticas eclesiásticas y de vida cristiana que buscaron cumplir.
Esto respondió a un auténtico deseo de volver al Libro de Dios, y hallar, no excusas bíblicas, sino principios bíblicos donde apoyar y justificar la fe y conducta de los creyentes.
Los primeros hermanos -por identificarlos así- sintiéndose a disgusto ante doctrinas y prácticas de sus denominaciones -que no podian confrontar con las Escrituras- buscaron reunirse sencillamente al Nombre del Señor y estudiar juntos Ia Palabra. Asi surgió aquel bendito avivamiento.
Siempre es así. En los tiempos bíblicos y post-bíblicos, los avivamientos surgieron como resultado de una auténtica vuelta al Libro.
1 . Principios Escriturales.
Los hermanos abrazaron una fe sencilla basada en principios escriturales, y sobre ellos elaboraron y sostuvieron un “cuerpo de doctrina”.
¿Qué queremos decir con la expresión “principios escriturales”?
Principios son leyes, reglas, normas, fundamentos, sobre los cuales se desarrolla la doctrina, y en este caso son esencialmenle correctos, adoptados con conocimientos y resolución. Cuando un principio es correcto, lo es más allá del tiempo, el lugar y las circunstancias.
“Cuando hablamos de principios escriturales -dice P. Gibbs- nos referimos a principios que gozan del aval de la enseñanza general de la Palabra de Dios en sus preceptos y también en su práctica”.
Es importante destacar aquí algunas cosas:
1.1. La Biblia es un libro de principios. No es un código moral. No satisface literalmente todas las inquietudes de la razón humana.
No contiene todos los temas explícitamente. Pero porque es un libro de principios y estos son el reflejo del carácter de Dios, cuando el creyente conoce estos principios, conoce la mente y la voluntad de Dios en todas las circunstancias de la vida.
1.2. Si hablamos de “principios escriturales” que gozan del respaldo de toda la Escritura, estamos manifestando la confianza en la totalidad de la doctrina revelada en el Antiguo y en el Nuevo Testamento, sin excluir ningún texto, ningún párrafo.
En general las herejías o doctrinas de error estan basadas en un contenido parcial de la Escritura, soslayando pasajes que puedan contradecirlas.
Cada declaración bíblica debe interpretarse a la luz de todas las demás escrituras que tratan el mismo tema. Esto es de vital importancia.
Hemos de tener en cuenta que los “hermanos no adoptaron ningún credo que sirviera de fundamento denominacional”, como es común en diversos grupos confesionales y paraeclesiásticos. En general, los credos son limitados, incompletos, y muchas veces no exponen ideas con la claridad suficiente para que sirvan de regla común.
1.3. Si hablamos de “principios escriturales” estamos sosteniendo nuestra absoluta y única confianza en las Sagradas Escrituras creyendo que ellas son completas, infalibles, inerrantes y autoritativas.
Hoy existe un peligro, y es el de la complementación de la verdad revelada con la experiencia. En general, el movimiento carismático se orienta experimentalmente. La Biblia se usa para apoyar la experiencia de sus miembros, y esas experiencias se toman como reglas de fe.
“La fórmula -dice G. Gardiner en su libro La Catástrofe de Corinto, Ed. Clie, p. 56- he tenido una experiencia. En la Biblia encuentro experiencias como la mía. Por tanto mi experiencia es bíblica”. Y agrega, “[…] es una fórmula peligrosamente engañosa, ¿por qué? :
1) Las experiencias son a menudo contradictorias […]
2) La experiencia puede ser emocionalmente poderosa, pero también peligrosamente engañosa […]
3) Si una experiencia concuerda con las Sagradas Escrituras, bien. Pero si no está en armonía con la Palabra revelada, hay que abandonarla […]”
2 . Interpretación de las Escrituras.
Los hermanos descubrieron una recta hermenéutica y una sana exégesis para la interpretación y enseñanza de las Escrituras.
¿Qué es hermenéutica? Es un término que significa interpretación. Así que respecto a la Biblia, se refiere a las normas de interpretación del texto bíblico.
Exégesis forma parte de la hermenéutica y es la aplicación de esas normas de interpretación, estableciendo el correcto significado de los términos bíblicos.
Saber esto tiene mucha importancia, sobre todo en estos días que vivimos, en los que el enemigo está tan ocupado, no en destruir las Escrituras, perseguirlas, negar su lectura (como en otras épocas), sino más bien y con mejores resultados para él, torciéndolas, interpretándolas equivocadamente, generando a través de modos muy astutos, doctrinas de error que hacen que muchos sean engañados y se desvíen de la verdad (2 Pedro 3:16).
Debemos cuidar mucho la lectura de libros hoy en día, ya que si no se tiene buen discernimiento escritural, puede darse como correcto lo que uno lee ( y a veces a la ligera) y errar. Debemos conocer bien a los autores y las editoriales, para saber a qué línea doctrinal responde un libro determinado.
Hay varias formas de interpretar las Escrituras, o dicho de otra manera, hay distintos tipos de hermenéutica. Mencionaremos dos de ellas: la literal y la alegórica.
• Los hermanos siguieron y enseñaron la interpretaci6n literal, normal o llana de la Palabra. Y esto tiene gran importancia. Si no se tiene como regla interpretar las Escrituras en su sentido más normal y literal, se puede llegar fácilmente a conclusiones caprichosas de acuerdo a quién las interpreta.
* Así pues, el lenguaje bíblico es sencillo y directo y aunque contenga figuras, símbolos, tipos y aun alegorías, no debe tomarse siempre como lenguaje figurativo, sino en general, en forma literal.
• Ahora bien, los hermanos descubrieron una tipología muy rica en las Sagradas Escrituras -especialmente en el Antiguo Testamento- Ilena de preciosas lecciones que surgen de pasajes del Nuevo Testamento y explican aquellos. Por ejemplo, ¿ quién que los haya leído no vibró con la tipología del Pentateuco explicada en los Iibros de C. H. Mackintosh, uno de los primeros hermanos de las Asambleas?
• ¿Qué es un tipo? Es una figura, un símbolo, comúnmente hallado en el Antiguo Testamento, que tiene su antitipo, es decir su explicación, su realidad en el Nuevo Testamento, por ejemplo el cordero de la Pascua, como tipo del Señor Jesús (I Corintios 5:7), o el Tabernáculo, o las Fiestas de Jehová, etc.
La diferencia con alegoría y tipo es que este, a diferencia de aquella, se ajusta a la explicación de la doctrina que encierra, sin forzar el contexto (ejemplo Hebreos 9:23-24). En realidad toda la carta a los Hebreos explica la riquísima tipología del Tabernáculo y los sacrificios del culto aarónico, aplicando su lección espiritual para nosotros, en cuanto a la obra redentora, santificadora e intercesora de nuestro Gran Sumo Sacerdote, Cristo Jesús.
• Hay símbolos legítimos de la Palabra de Dios sobre los que se puede desarrollar – como decía Spurgeon- una “imaginación santificada”. Pero no debemos caer en el error de espiritualizar todo. Hay pasajes que son especialmente escritos para Israel, otros para los gentiles, y otros para la Iglesia del Señor.
• Es necesario tener en cuenta que el tipo, la alegoría, el símbolo, las parábolas, y las demás figuras retóricas sirven para ilustrar las doctrinas, no para producirlas.
¿Cuál es entonces la hermenéutica que consideramos correcta y que fue y es seguida por las Asambleas hasta hoy? Es aquella basada en ciertos principios bíblicos, de los que mencionamos los siguientes:
1. lnterpretación gramatical, dando a las palabras su verdadero significado, es decir usando una correcta exégesis.
2. Interpretación de acuerdo con el contexto, no tomando versículos aislados sino dentro del contexto gramatical, del estilo literario, histórico, temático, etc.
3. Comparación de Escritura con Escritura, por lo que un pasaje oscuro o aparentemente contradictorio, no puede invalidar una doctrina claramente apoyada en otros pasajes.
4. Distinción entre interpretación y aplicación: la interpretación debe ser literal pero puede tener una aplicación espiritual. Aquí justamente es donde se esconde toda la riqueza de la tipología bíblica.
Conclusión:
Habiendo heredado de los hermanos la fidelidad a los principios escriturales, una correcta hermenéutica y sana exégesis, sigamos aplicando a nuestro estudio personal y a la enseñanza de la Palabra de Dios esta saludable práctica.
Autor: Eduardo Cartea
